- Representar relaciones: puedes mostrar cómo los diferentes miembros de equipo, partes interesadas u objetos se relacionan entre sí. Los distintos carriles definen un cronograma, una fase u otro aspecto distintivo importante.
- Describir funciones: las distintas áreas funcionales pueden separarse dentro de un mismo diagrama de flujo multifuncional.
- Conectar departamentos: en tu diagrama de flujo, puedes representar las conexiones entre fases a cargo de los diferentes departamentos de tu organización.
- Explicar un proceso: si desglosas un proceso en fases o pasos discretos, tu diagrama de flujo puede ayudarte a organizar tareas complejas en un formato visual.
- Identificar oportunidades: estos diagramas de flujo pueden utilizarse para separar tareas que aportan valor agregado de pasos que no lo hacen o que significan un desperdicio de recursos. Puedes dividir los pasos de un proceso en estas dos categorías con dos columnas o carriles. Este proceso puede ayudarte a detectar oportunidades para mejorar el trabajo que haces para cumplir con tu objetivo empresarial.
Cómo realizar un diagrama de flujo multifuncional
Para crear un diagrama de flujo multifuncional, hay que comenzar por la toma de notas acerca del proceso o la información con el objetivo de identificar pasos, aspectos distintivos y secciones para el diagrama. Deberás pensar detenidamente en cuáles son tus objetivos con respecto al diagrama de flujo y qué pretendes representar.
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Crear un diagrama mediante el uso de software
Sin importar cómo decidas crear tu diagrama de flujo, necesitarás comenzar con un diagrama básico que puedas editar. Puedes crear un diagrama de flujo mediante el uso de un software de diagramación inteligente como Lucidchart. Con el tiempo, esta versión preliminar en la que trabajas tomará forma a medida que agregues detalles y comiences a nombrar cada segmento y objeto.
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Elegir un diagrama horizontal o vertical
La mejor forma de orientar tu diagrama puede depender de tus objetivos y los tipos de información que visualices. Por ejemplo, podrías aplicar una orientación horizontal para mostrar una línea de tiempo dividida en fases. Por otra parte, en los diagramas verticales, puedes mostrar el flujo de un proyecto a través de distintos departamentos funcionales.
Con un poco de creatividad, tanto los diagramas de flujo horizontales como los verticales resultan útiles para satisfacer una amplia variedad de necesidades. Agregar más columnas o filas puede ser útil para mostrar detalles y aspectos más profundos.
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Confeccionar una lista de los pasos o los carriles
Cuando comiences, prepara una lista minuciosa de los pasos o los carriles que formarán parte de tu diagrama. Si quieres representar el paso del tiempo, puedes utilizar carriles para indicar fases con líneas de vectores y figuras. La belleza de los diagramas de flujo multifuncionales es que puedes colocar más de un paso por vez en cada fase, si es necesario.
Con esta lista, puedes comenzar a nombrar tu diagrama de flujo multifuncional.
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Agregar figuras para representar objetos, personas y departamentos
Los actores son responsables de partes de tu proceso: las personas, los departamentos, los sistemas y otros aspectos suelen estar representados por figuras o nombres. Los procesos pueden componerse de una sola fase con más de un actor responsable.