Toda empresa quiere tomar buenas decisiones, y las buenas decisiones dependen de tener buena información. Pero la forma en que se comunica esa información también importa.
Por eso, es crucial comprender los datos y traducirlos en información estratégica significativa. Sin embargo, si no le transmites esa información a tu audiencia, tendrá poca motivación para actuar en relación a ella. Ahí es donde la narración de historias de datos entra en juego.
Las historias de datos te ayudan a comunicar las ideas clave de forma clara y convincente, lo que impulsa el cambio e inspira la acción en los negocios. Si contar una historia no le sale tan naturalmente a tu mente analítica, no estás solo. Por suerte, no hace falta ser un experto en lengua para contar una buena historia.
Usa los siguientes consejos y pasos para crear historias con datos interesantes que inspiren, persuadan y motiven a tus equipos y a tu organización.
¿Qué son las historias de datos?
Las historias de datos son narrativas que explican cómo y por qué los datos cambian con el tiempo, a menudo a través de elementos visuales. Pero la narración de historias de datos no se trata solo de hacer grandes gráficos y presentaciones de datos; se trata de comunicar información estratégica que brinde valor real.
Las buenas historias de datos tienen tres elementos principales:
- Datos
- Elementos visuales
- Narrativa
Juntos, esos elementos le dan contexto a los datos y ponen la información más importante en foco para los responsables clave de la toma de decisiones.
Historias de datos frente a visualizaciones de datos
Las historias y las visualizaciones de datos están conectadas, pero son distintas. La visualización de datos es simplemente una representación visual de la información.
Los elementos visuales pueden desempeñar un papel importante al narrar una historia y comunicar información clave. Sin embargo, una historia de datos pone esa información en contexto y comunica por qué es importante y qué acciones tomar. En otras palabras, las historias de datos conectan a la audiencia con los datos. Las visualizaciones de datos respaldan y mejoran las historias de datos, lo que ayuda a comunicar los hallazgos de manera elegante y efectiva.
Por qué es importante narrar historias de datos
La narración de historias de datos se trata, básicamente, de comprender el contexto e inspirar un cambio o una acción. Cuando los analistas de datos revisan y presentan sus datos, una historia puede ayudarlos a comunicar ideas complejas y a simplificar (y acelerar) el proceso de toma de decisiones para las personas interesadas.
Tom Davenport, líder de opinión en analítica y profesor de Tecnología de la Información y Gestión en Babson College, enfatiza el papel y el poder de la narración en el análisis de datos:
"La narrativa es la forma en que simplificamos y le damos sentido a un mundo complejo. Proporciona contexto, información estratégica e interpretación, todo lo que hace que los datos sean significativos y los análisis sean más relevantes e interesantes".
En otras palabras, una historia garantiza que tus datos sean memorables, persuasivos e interesantes.
Cómo contar una historia con datos y análisis
Entonces, ¿qué determina que una historia sea buena? Y, más importante, ¿cómo se narra de manera efectiva?
Sigue estos pasos para comenzar.
1. Identifica tu historia
El primer paso para contar una buena historia de datos es descubrir una historia que valga la pena contar. Puedes empezar haciendo una pregunta o formulando una hipótesis y luego compilando y explorando los datos relevantes para encontrar respuestas.
Al considerar diferentes historias, pregúntate:
- ¿Qué estás intentando explicar?
- ¿Cuáles son tus objetivos?
- ¿Está tratando de obtener la aceptación de una propuesta?
Hay varias formas de abordar los datos para descubrir una historia, y la historia que te propongas contar puede no terminar siendo la historia que encuentres. A medida que vayas recopilando y analizando tus datos, puedes usar los siguientes enfoques para identificar un tema y desarrollar una estructura para tu historia:
Buscar correlaciones
¿Qué conexiones ves entre los puntos de datos? ¿Hay alguna correlación interesante o sorprendente? Esas relaciones pueden proporcionar una base convincente para una historia.
Identificar tendencias
Las tendencias indican la dirección en la que algo está cambiando o desarrollándose.
Por ejemplo, ¿hay crecimiento en un determinado producto o servicio que ofrece tu empresa? O tal vez quieras conocer los patrones de tráfico de tu sitio web a lo largo del tiempo; quizás descubras que ciertos días u horas tienden a ser de mayor o menor volumen.
Identificar tendencias nuevas o en evolución en tu empresa es crucial para comprender cómo esta debe responder y prepararse.
Hacer comparaciones
Las comparaciones y clasificaciones pueden ayudarte a descubrir correlaciones interesantes y comprender cómo los datos se relacionan entre sí y por qué.
Por ejemplo, podrías comparar los índices de lectura para dos líneas de asunto de correo electrónico diferentes para ver cuál fue la más efectiva. A partir de ahí, puedes profundizar en lo que hizo que un conjunto de datos fuera más exitoso y proporcionar información.
Buscar valores atípicos
Los datos que no encajan con el resto de tu conjunto de datos pueden ser igual de útiles. Los valores atípicos son datos que actúan de forma inusual o por fuera de la norma. Busca valores atípicos y pregúntate por qué. ¿Por qué los datos se comportan de esa manera? ¿Cuál es la causa? Quizás descubras una historia más interesante y útil.
Prestar atención a los datos contraintuitivos
Al igual que a los valores atípicos, presta atención a cualquier dato que sea contradictorio o que te sorprenda. Cuando evalúas tendencias o comparas datos, ¿hay resultados que no esperabas? ¿Cuál podría ser la causa de esos resultados? Algunas de las historias más atractivas son las inesperadas.
2. Ten en cuenta a tu audiencia
Ten siempre en cuenta a tu audiencia al desarrollar y compartir tus historias de datos. Si la historia que quieres contar no es relevante ni interesante para tu audiencia objetivo, no tendrá el impacto que deseas.
Mientras creas tu historia, pregúntate:
- ¿Quién es mi audiencia?
- ¿Es esta historia relevante para mi audiencia? ¿Resuelve un problema que les interesa o les proporciona información necesaria?
- ¿Han escuchado esta historia antes?
La edad, los datos demográficos, el trabajo y la experiencia en el tema de la audiencia afectarán a la forma en que entiendan y respondan a tus historias (y deberían determinar cómo las narras).
Por ejemplo, si te diriges a una sala llena de ingenieros, sería conveniente dar más detalles técnicos y profundizar en los conjuntos de datos al contar una historia. Sin embargo, una audiencia de ejecutivos probablemente tendrá una gama más amplia de experiencia profesional y buscará datos simplificados con conclusiones claras.
Personaliza tu historia y enfócala desde distintos ángulos según la audiencia a la que pienses narrársela.
3. Desarrolla tu narrativa
Con tus datos a mano y tu audiencia en mente, puedes empezar a desarrollar una narrativa.
Considera:
- ¿A quién le estás hablando?
- ¿Qué quieres que tu audiencia sepa o haga?
- ¿Cómo puedes usar tus datos para explicar tu argumento?
Una narrativa no es solo una explicación de tus datos. Una buena historia de datos debería llevar a tu audiencia por un recorrido. Para eso, sigue esta fórmula básica:
- Contexto: ¿cuál es la situación? ¿Por qué estás contando esta historia? Busca un gancho para atraer a la audiencia.
- Personajes: ¿quiénes son los actores clave?
- Problema: ¿cuál es el conflicto?
- Soluciones: ¿cómo se puede resolver el problema? ¿Qué ideas clave o acciones debemos tener en cuenta? Destaca el valor. Hazlo fácil de relacionar. ¿Qué se ganará?
Consejo pro: cuenta tu historia de forma lineal. Comienza desde el principio (contexto) y desarróllala desde ahí. No empieces con los hallazgos; esa debería ser la parte más emocionante. Guárdalo para el clímax del final.
4. Utiliza elementos visuales para presentar y aclarar tu mensaje
Por último, una buena historia de datos necesita elementos visuales. Son una forma poderosa de involucrar a tu audiencia y mejorar la retención, especialmente cuando te comunicas con personas sin conocimientos técnicos.
Visualizar una historia de datos mejora la comprensión en todos los niveles. La narración con visualización de datos te ayuda a simplificar la información, resaltar los datos más importantes y comunicar puntos clave rápidamente.
Hay muchas formas de visualizar los datos, por ejemplo:
- Diagramas de flujo
- Gráficos de barras
- Infografías
- Hojas de ruta
- Gráficos circulares
- Diagramas de dispersión
Elige elementos visuales que faciliten a tu audiencia la comprensión de los datos y los haga interesantes.