Las empresas siempre hacen esfuerzos por lograr un alto rendimiento, desde crear procesos de negocio más eficientes hasta vender más de sus productos y servicios. Pero ¿cómo determina una empresa si tiene éxito?
Mediante el proceso de evaluación comparativa, cualquier empresa puede compararse con un estándar y desarrollar una forma coherente de medir el rendimiento. Aprende cómo hacerlo.
¿Qué es el método de evaluación comparativa?
En negocios, la evaluación comparativa es un proceso utilizado para medir la calidad y el rendimiento de los productos, servicios y procesos de una empresa. Esas mediciones no tienen mucho valor por sí mismas, por lo que los datos deben compararse con algún tipo de estándar, un parámetro de referencia.
Por ejemplo, supongamos que hacer tu producto lleva 30 minutos. ¿La medición de 30 minutos es buena o es mala? La única manera de saberlo es compararlo con otros datos, como el tiempo que tarda otra organización en producir un producto similar. Si la otra organización puede hacer el mismo tipo de producto en menos de 30 minutos, puedes usar ese tiempo como parámetro para medir tus propios procesos y procedimientos.
El objetivo de la evaluación comparativa es utilizar los datos recopilados en ese proceso para identificar las áreas en las que se pueden realizar mejoras de estas maneras:
- Determinando cómo y dónde otras empresas están logrando niveles de rendimiento superiores a los que tu empresa ha podido lograr
- Comparando los procesos y estrategias de la competencia con los tuyos
- Usando la información que obtienes a partir de los análisis y las comparaciones para implementar cambios que mejorarán el rendimiento, los productos y los servicios de tu empresa.
Las áreas frecuentes que es recomendable abordar la evaluación comparativa incluyen el costo por unidad, el tiempo para producir cada unidad, la calidad de cada unidad y la satisfacción del cliente. Las métricas de rendimiento que obtienes en esas áreas se pueden comparar con otras para determinar cuáles son las mejores prácticas para mejorar tus operaciones.
¿Por qué es importante la evaluación comparativa?
El objetivo de tu negocio debe ser crecer, mejorar los procesos, aumentar la calidad, disminuir los costos y ganar más dinero. La evaluación comparativa es una de las muchas herramientas que puedes utilizar como parte de cualquier modelo de mejora continua implementado dentro de tu organización.
Un analisis de evaluación comparativa constante:
- Te ayuda a mejorar procesos y procedimientos.
- Te permite medir la eficacia del rendimiento pasado.
- Te da una mejor idea de cómo funciona la competencia, lo que te ayudará a identificar las mejores prácticas para aumentar el rendimiento.
- Te ayuda a aumentar la eficiencia y reducir los costos, lo que hará que tu negocio sea más rentable.
- Mejora la calidad y la satisfacción del cliente.
Tipos de evaluación comparativa
Hay muchos tipos diferentes de evaluación comparativa, que se dividen en tres categorías principales: interna, competitiva y estratégica.
Evaluación comparativa interna
Si otros equipos u organizaciones de tu empresa han establecido mejores prácticas en procesos de negocio similares a los tuyos, la evaluación comparativa interna implica analizar qué es lo que están haciendo, para encontrar áreas en las que puedas mejorar y ser más eficiente.
Por ejemplo, puedes comparar el rendimiento de un sitio de almacenamiento y envío con el de otro sitio de almacenamiento y envío. El sitio con un rendimiento superior debe comunicar cuáles son sus procesos y procedimientos para que toda la empresa se beneficie de un mayor rendimiento.
Evaluación comparativa competitiva
Este tipo de evaluación es una comparación de productos, servicios, procesos y métodos con tus competidores directos. Te brinda información estratégica sobre tu posición dentro del sector y lo que podrías hacer para aumentar la productividad.
Por ejemplo, puedes comparar la satisfacción del cliente con un producto de la competencia con la satisfacción que tiene con el tuyo. Si tu competidor está recibiendo mejores reseñas de los clientes, debes analizar cuál es la diferencia y descubrir cómo mejorar la calidad de tu producto.
Evaluación comparativa estratégica
Usa este tipo de evaluación cuando necesites mirar más allá de tu propio sector, para identificar las mejores prácticas y el rendimiento de mayor nivel, para buscar formas de adaptar esos métodos a tus procedimientos y procesos.
Por ejemplo, frente a la necesidad de mejorar el rendimiento, Southwest Airlines recurrió a NASCAR para analizar cómo los equipos de garaje pueden dar servicio a los autos de carrera con tanta rapidez. Se dieron cuenta de que todo depende de la capacidad de cada miembro del equipo para realizar tareas claramente definidas dentro de intervalos de tiempo específicos: de 12 a 16 segundos si es necesario cambiar los cuatro neumáticos y cargar combustible. Como resultado, Southwest Airlines cambió y optimizó los procesos para el mantenimiento de puertas, limpieza de aviones y embarque de pasajeros.
Los ocho pasos del proceso de evaluación comparativa
1. Seleccionar un parámetro para comparar
Los ejecutivos y otros gerentes sénior deben participar en la decisión de qué procesos de negocio son fundamentales para el éxito de la empresa. Luego, los procesos deben priorizarse en función de qué métricas son más importantes para todas las partes interesadas. Después de priorizar, se deben seleccionar y definir los parámetros que se desean comparar.
2. Decidir con qué organizaciones o empresas se hará la comparación
Determina si se van a comparar procesos dentro de tu propia empresa, con un competidor o con una empresa fuera del sector.
Recopilar todos los datos que deseas puede ser difícil si te comparas con un competidor directo. Por eso, debes seleccionar varias organizaciones diferentes para analizar a fin de obtener los datos que necesitas. Recopila información de varias fuentes para obtener información más detallada sobre la organización que selecciones.
3. Documentar los procesos actuales
Haz un diagrama de tus procesos actuales para identificar las áreas que necesitan mejoras y compararlas más fácilmente con la organización elegida.